este año se invertirá más en centros de datos que en lo que gastó EEUU para llegar a la Luna

La actual carrera tecnológica está marcada por significantes inversiones en inteligencia artificial (IA) por parte de gigantes como Meta, Amazon, Microsoft y Alphabet (Google), proyectando gastar hasta 670.000 millones de dólares hacia 2026. Este fenómeno, que provoca debates sobre la existencia de una posible burbuja económica en el sector, significa un punto de inflexión en la economía, donde ya no se discute la realidad de la inversión sino su magnitud. Las cifras no solo reflejan un compromiso con el avance tecnológico, sino que también plantean un paralelismo histórico con grandes hitos económicos de Estados Unidos, tales como la Compra de Luisiana o la expansión ferroviaria del siglo XIX, destacando la magnitud relativa de la inversión en IA —alrededor del 2,1% del PIB— comparada con estos acontecimientos.

A diferencia de proyectos históricos predominantemente financiados por el sector público, la inversión en infraestructura de IA procede mayormente del sector privado. No obstante, el gobierno estadounidense juega un papel no menor mediante regulaciones, concesiones de permisos y planificación energética, entre otras medidas. Esto refleja una estrategia para mantener el liderazgo en la carrera global por la IA, destacando la prioridad que la sociedad actual otorga a la tecnología. Se destaca la importancia de la inversión no simplemente en términos financieros sino como indicativo del valor estratégico y prioritario que se le da a la IA en el contexto contemporáneo, equiparando su relevancia estratégica con hitos económicos e infraestructurales históricos de los Estados Unidos.