El remake de ‘Prince of Persia’ apuntaba a ser el punto de inflexión de Ubisoft. Ha sido cancelado junto a otros títulos

El remake de ‘Prince of Persia: The Sands of Time’, parte del legado icónico de Ubisoft, se contemplaba como un puente entre la herencia de la compañía y un nuevo futuro. Sin embargo, su cancelación es un símbolo de los tiempos problemáticos por los que pasa Ubisoft, marcados por reestructuraciones significativas, retrasos y recortes de personal, enfrentándose a un entorno económico y creativo más ajustado. El 21 de enero, coincidiendo con la presentación de resultados financieros, Ubisoft anunció un «reset» global, que incluye la revisión de su cartera de juegos, una nueva estructura creativa, y reajustes organizativos para ganar agilidad y enfocarse más en las necesidades del jugador.

Esta reestructuración ha llevado a la cancelación de seis juegos en desarrollo, incluyendo el remake de ‘Prince of Persia: The Sands of Time’, y diversos proyectos inéditos, además del retraso de otros siete juegos. Ubisoft busca asegurar que sus futuros lanzamientos cumplan con nuevos umbrales de calidad, incluso retrasando un juego previsto para 2026 hasta 2027. La empresa también está reorganizando su estructura interna, creando cinco «Creative Houses» enfocadas en diferentes franquicias y géneros para optimizar la producción y fortalecer la autonomía creativa.

Esta serie de ajustes refleja la intención de Ubisoft de cerrar estudios, reorganizar equipos, y reducir sus costes operativos en cientos de millones de euros en los próximos años, enfrentándose a las exigencias de un mercado que cada vez tolera menos los errores. La dirección futura de la compañía se centrará en mundos abiertos y juegos como servicio, con inversiones en IA generativa dirigida al jugador, aunque aún no se ha detallado cómo influirá esto en los títulos futuros. La revisión estratégica de Ubisoft implica cambios profundos, que afectan no solo a su calendario de lanzamientos sino también a sus previsiones financieras, un precio que la compañía está dispuesta a pagar por adaptarse y prosperar en un entorno cambiante.