En el imperio español nunca se ponía el sol. La IA está consiguiendo que en algunas empresas tampoco

En el pasado, la influencia del imperio español se extendía por todo el globo, un concepto que, en el siglo XXI, han adoptado las startups tecnológicas con el modelo «sigue al sol» para el desarrollo de productos basados en IA. Este enfoque permite a equipos en diferentes zonas horarias trabajar secuencialmente, asegurando la productividad las 24 horas del día, sin interrupciones y sin sobrecargar al personal. Este modelo, revitalizado por las prácticas de trabajo remoto y la omnipresencia de la IA, permite a las compañías mantenerse competitivas y eficientes.

IBM, en la década de 1990, fue pionera en aplicar este modelo, coordinando equipos alrededor del mundo para reducir significativamente los tiempos de desarrollo de sus proyectos. En la actualidad, el boom de la IA y la adopción de jornadas laborales extensas en el sector tecnológico impulsan aún más esta metodología. La integración de herramientas de IA ha facilitado la transición entre turnos, mejorando la eficiencia y la solución de problemas en tiempo real, y permitiendo desarrollar productos más rápidamente y con mayor satisfacción del cliente.

El soporte técnico se beneficia también de este modelo, adaptando la atención al cliente a diversas zonas horarias y culturas, mejorando la experiencia del usuario a nivel global. La capacidad de trabajar en cualquier lugar, potenciada por el teletrabajo, ha desafiado la noción tradicional de la oficina y ha abierto nuevas posibilidades para el trabajo en equipo a distancia, salvando incluso a empresas durante apagones masivos de internet.

La adaptación del trabajo remoto y el método «sigue al sol» no solo representan un avance tecnológico, sino una evolución cultural en el mundo laboral, permitiendo a las empresas ser verdaderamente globales y siempre disponibles, un requisito cada vez más indispensable en el competitivo mercado actual.