entrar en Estados Unidos en tres años pese a los aranceles del 100%

La industria automotriz china, con Geely a la cabeza, está planificando una ambiciosa expansión hacia el mercado occidental, con un enfoque particular en Estados Unidos, a pesar de las barreras arancelarias existentes para los coches eléctricos chinos. Durante el CES en Las Vegas, Ash Sutcliffe de Geely reveló que la empresa está analizando mercados globales para su expansión, incluyendo Estados Unidos, con planes de hacer anuncios significativos en los próximos 2 a 3 años. Geely, que posee marcas como Volvo, Polestar y Lotus, ya tiene presencia en EE.UU. y mira a utilizar estas marcas como un puente para introducir sus marcas chinas Lynk & Co y Zeekr en el mercado estadounidense.

El principal desafío es el muro arancelario del 100% impuesto a los vehículos eléctricos chinos. Sin embargo, Geely podría sortear esto mediante la construcción de fábricas en EE.UU., como la de Volvo en Carolina del Sur, o aprovechando la reducción de aranceles en Canadá, que recientemente bajaron del 100% al 6,1% para vehículos eléctricos chinos, abriendo una posible ruta de entrada a EE.UU. desde el norte. Aunque el cupo inicial es de solo 49,000 unidades al año, este movimiento podría servir como un banco de pruebas para la expansión de Geely en el mercado norteamericano.

Geely se acerca cautelosamente, enfocándose en la elaboración de un plan detallado para entrar en el competitivo mercado estadounidense. Aunque no hay un plan público específico aún, la afirmación de Sutcliffe implica que están preparando su estrategia, conscientes de las posibles fluctuaciones políticas y comerciales que podrían afectar sus planes. La empresa está dispuesta a adaptarse a las regulaciones locales como ha sido su práctica en otros mercados, evidenciando un acercamiento estratégico y flexible ante este desafío.