Hay una startup que convierte las cenizas de tus muertos en piedras. Y está cobrando más de 2.000 euros por ello

La cremación se ha convertido en una opción cada vez más popular entre las prácticas funerarias. En respuesta a esto, han surgido empresas innovadoras que ofrecen transformar las cenizas de los seres queridos en objetos especiales. Una de estas empresas es Parting Stone, con sede en San Francisco, que solidifica las cenizas para crear piedras suaves y redondeadas. Esta iniciativa, ideada por Justin Crowe, surgió como una forma de hacer que el recuerdo de los difuntos sea más tangible y menos incómodo. Las piedras resultantes sirven como amuletos personales que las familias pueden llevar consigo, compartir, e incluso los niños pueden pintar sobre ellas. Esta idea se originó después de que Crowe sintiera la necesidad de crear algo nuevo y reconfortante a raíz del funeral tradicional de su abuelo. Antes de establecerse en la creación de piedras, experimentó con la mezcla de cenizas en esmaltes para cerámica, aunque eso solo permitía usar una pequeña cantidad de las cenizas.

El proceso de solidificación que Parting Stone utiliza es simple pero efectivo, y generalmente resulta en 40-80 piedras a partir de las cenizas de una persona, con el color variando individualmente. El costo de este servicio es notablemente alto, reflejando el valor emocional y el trabajo especializado implicado.

La creciente preferencia por la cremación ha llevado a una diversidad de opciones para el manejo de las cenizas. Desde transformarlas en diamantes, árboles, arrecifes de coral, hasta bloques de cera con etiquetas NFC, estas iniciativas reflejan una amplia gama de preferencias personales y culturales. Incluso ha habido propuestas peculiares como la gestión de espacios en estadios de fútbol para albergar las cenizas de aficionados, ilustrando la personalización y el significado atribuido a los restos cremados. La innovación en el ámbito de las prácticas funerarias demuestra un deseo de conmemorar a los seres queridos de maneras únicas y significativas, adaptándose a las sensibilidades contemporáneas hacia la muerte y el recuerdo.