La inteligencia artificial (IA) ha traspasado recientemente una barrera significativa al tomar decisiones con impactos concretos en el mundo real, incluido el espacio. El Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA anunció que el rover Perseverance realizó las primeras conducciones en Marte con rutas planificadas por IA. Aunque las distancias recorridas en las demostraciones del 8 y 10 de diciembre de 2025 no fueron vastas, aproximadamente 210 y 246 metros respectivamente, el avance fundamental radica en que la planificación autónoma por IA supone un cambio en la metodología de exploración espacial.
La IA asumió la tarea de generar “waypoints”, puntos intermedios esenciales para la planificación de la ruta, que usualmente requerían de la intervención manual de especialistas en el JPL. Esta innovación sugiere una integración creciente de la tecnología autónoma en la exploración de otros planetas, proponiendo una mayor eficiencia y capacidad para manejar terrenos difíciles.
Esta prueba representa un paso adelante en la forma en que se manejan las misiones espaciales, subrayando las limitaciones impuestas por la distancia entre la Tierra y Marte, que dificulta el control en tiempo real de los vehículos debido a los retrasos en la comunicación. Resalta la importancia de la IA en superar estas barreras, permitiendo operaciones más fluidas y una mayor autonomía en la exploración espacial.
El éxito de la demostración no solo resalta los avances técnicos de la IA, sino que también señala un futuro en el que la exploración espacial y, posiblemente, otras operaciones a gran distancia de la Tierra, se beneficiarán enormemente de la capacidad autónoma de las máquinas. Altos funcionarios de la NASA y expertos en tecnología ven estos avances como un precursor de cómo la autonomía y la tecnología inteligente cambiarán la forma en que se realizan las misiones, mejorando significativamente el rendimiento científico y la eficiencia operativa.
