En los últimos años, China ha avanzado significativamente en el desarrollo y la aplicación de la robótica humanoide, con ejemplos notables como el robot Hobbs W1, que destaca por sus habilidades de motricidad fina y su capacidad para trabajar en entornos comerciales. Empresas como Noetix Robotics lideran este sector, apoyadas por una estrategia nacional que busca convertir a China en una superpotencia tecnológica y robótica. Con un enfoque en la inteligencia artificial y la producción a gran escala, compañías como Unitree, UBTECH y AgiBot están posicionándose como líderes en el mercado de robots humanoides. Estos avances no solo demuestran el potencial tecnológico del país, sino que también apuntan a solucionar problemas demográficos y laborales futuros, con una proyección de más de 100 millones de unidades operativas y un mercado valorado en 1.400 millones de dólares para 2045. Este impulso en la robótica se une a otras áreas de desarrollo, como la fabricación de baterías y la extracción de tierras raras, consolidando a China como una potencia en tecnología y robótica a nivel global.
