México ha construido un auténtico imperio del doblaje latino. Y ahora va a protegerlo de la IA por ley

México, líder en la producción de doblaje en Latinoamérica con un 65% de la producción regional, enfrenta el desafío de la tecnología de inteligencia artificial (IA) capaz de clonar voces de actores sin consentimiento ni compensación económica. Este desarrollo tecnológico, evidenciado en el doblaje mecánico de series coreanas en Prime Video, ha generado preocupación entre los actores de doblaje, quienes ven amenazadas sus carreras y sustento. La respuesta de la industria y el gremio ha sido la propuesta de legislación por parte del gobierno de Claudia Sheinbaum, que busca reconocer la voz humana como una herramienta artística única, protegiéndola de la clonación sin autorización. Esta iniciativa pionera podría colocar a México en la vanguardia de la regulación de la clonación de voz a nivel mundial.

El malestar se ha intensificado con el avance de la IA en plataformas como YouTube y Prime Video, donde el doblaje automatizado ha sido promovido como una solución para localizar contenido sin incurrir en elevados costos humanos. Sin embargo, la comunidad de dobladores argumenta que esto conlleva una desvalorización de su talento y derechos laborales. En respuesta, se ha gestado un movimiento de protesta que exige reconocer la voz como un dato biométrico, lo que impediría su uso ilegítimo.

La propuesta legislativa mexicana reformaría leyes laborales y de derechos de autor para garantizar el reconocimiento de la voz humana como irreplicable, exigendo autorización y compensación económica por su uso en IA. Aún pendiente de aprobación en el Congreso, esta medida ha sido recibida como un paso adelante en comparación con esfuerzos legales más limitados en Estados Unidos, que aún no han ofrecido una protección efectiva contra la clonación de voz sin consentimiento. La iniciativa mexicana podría, por tanto, establecer un precedente importante en la protección de los derechos de los artistas en la era digital.