La crisis de la RAM está beneficiando enormemente a empresas como Micron, que ha visto sus ingresos casi triplicar, llegando a los 23.900 millones de dólares en su segundo trimestre fiscal, superando las expectativas de Wall Street. Este éxito se debe a la alta demanda en la industria, impulsada principalmente por la necesidad de memoria para tecnologías de inteligencia artificial. Empresas como Micron, junto con Samsung y SK Hynix, dominan el mercado de chips de memoria de alto ancho de banda (HBM), esenciales para las GPUs de NVIDIA, uno de los componentes clave para estas tecnologías.
La demanda de RAM es tal que Micron solo puede satisfacer entre el 50% y dos tercios de lo que necesitan sus principales clientes, lo que indica que la escasez global podría extenderse durante varios años más. Consciente de los futuros desafíos, Micron está realizando inversiones significativas, como superar los 25.000 millones de dólares en gasto de capital en 2026 y adquirir una planta de fabricación por 1.800 millones de dólares, lo que ayudará a comenzar la producción de obleas DRAM en 2027.
Además, Micron ha iniciado el envío en masa de su nueva memoria HBM4 de 12 capas, diseñada para la plataforma Vera Rubin de NVIDIA, lo que subraya la importancia de Micron para NVIDIA y, potencialmente, su dependencia en futuras generaciones de tecnología. A pesar de los impresionantes resultados y proyecciones, las acciones de Micron experimentaron una caída de casi un 5% después de la publicación de los resultados, lo que refleja la reacción fría de la bolsa ante expectativas ya muy elevadas.
En resumen, Micron está capitalizando fuertemente en la actual crisis de RAM, preparándose para el futuro con inversiones significativas mientras navega por un mercado cada vez más demandante y competitivo. Aunque enfrenta desafíos, como mantenerse al día con la demanda insaciable y las fluctuaciones del mercado de acciones, la compañía se está posicionando como un líder crítico en la alimentación y expansión de las capacidades de la IA.
