Entre 2025 y 2026, ChatGPT de OpenAI vio caer su cuota de mercado de usuarios diarios de su aplicación móvil en EE. UU. de 70% a 46%, mientras competidores como Gemini y Grok incrementaron significativamente sus participaciones. A pesar de un aumento en el tráfico web de ChatGPT, la competencia ha mostrado crecimientos exponenciales, destacando la presencia de alternativas robustas a OpenAI en el mercado.
Este declive es preocupante no solo por la pérdida de liderazgo técnico, sino por el cambio en la narrativa de la empresa, alejándose de su visión original hacia la Inteligencia Artificial General (AGI) hacia una diversificación forzada de su modelo de negocio, incursionando en áreas como el desarrollo de hardware y wearables. Sin embargo, OpenAI enfrenta un modelo de negocio desafiante, con pérdidas millonarias y una competencia cada vez más fuerte, particularmente en el sector empresarial donde empresas como Anthropic y Claude Code están ganando terreno.
OpenAI, que depende significativamente de ChatGPT para su supervivencia económica, se encuentra en una posición vulnerable frente a Google, que puede permitirse operar a pérdida con Gemini gracias a su capacidad financiera y a su integración con productos existentes como el buscador, YouTube, entre otros. Mientras, Sundar Pichai busca mantener la confianza en Gemini evitando la publicidad intrusiva, OpenAI busca desesperadamente diversificar sus ingresos y aplicaciones para evitar un colapso financiero.
La banca está reduciendo su dependencia de los modelos de OpenAI, y la competencia como Anthropic proyecta rentabilidad en el corto plazo, mientras que OpenAI ajusta sus proyecciones hacia el futuro. Este contexto sugiere una disminución en la influencia y la estabilidad de OpenAI, a medida que el mercado de inteligencia artificial se vuelve más competitivo y diversificado.
