SpaceX se ha convertido en una figura central en el panorama tecnológico y estratégico de Estados Unidos, desempeñando un papel crucial no solo en lanzamientos espaciales sino también en comunicaciones vía satélite y contratos de defensa. Su estructura como empresa de capital privado aumenta la importancia y sensibilidad en torno a sus inversionistas, especialmente en el contexto de posibles aportaciones de capital chino que podrían influir en infraestructuras críticas de EE.UU.
Senadores demócratas, preocupados por la posibilidad de inversión china oculta en SpaceX, han pedido una revisión al Departamento de Defensa. Esta solicitud se basa en informes y testimonios que sugieren una entrada indirecta de capital chino a través de entidades en jurisdicciones como las Islas Caimán. Este tipo de financiación plantea interrogantes sobre la identidad real de los inversores y los riesgos potenciales para la seguridad nacional estadounidense.
SpaceX se distingue por su financiación a través de rondas de inversión privada y ventas secundarias entre inversores existentes, lo que complica el seguimiento de quienes aportan capital. Aunque Elon Musk es un accionista mayoritario, la compañía cuenta con una serie de inversores institucionales que también desempeñan un papel significativo en su dirección.
La preocupación de los senadores Elizabeth Warren y Andy Kim se centra en cómo una inversión china en SpaceX podría comprometer infraestructuras clave para la seguridad y defensa de EE.UU., potencialmente activando regulaciones sobre el control e influencia extranjera (FOCI) en empresas con contratos sensibles.
La narrativa se complica aún más con la expansión de SpaceX hacia áreas como la inteligencia artificial con la adquisición de xAI, subrayando la complejidad de regular conglomerados que combinan capacidades tecnológicas críticas y grandes ambiciones mediáticas. Esta situación resalta la intersección entre preocupaciones corporativas y cuestiones de seguridad nacional y estratégicas, especialmente cuando se trata de empresas privadas con influencia sustancial en sectores clave.
