La escasez de memoria RAM y el aumento de sus precios han causado gran preocupación en el ámbito tecnológico. La demanda creciente por parte de los centros de datos, impulsada por el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA), es frecuentemente vista como la razón principal detrás de esta situación, dejando al consumidor común en una posición de desventaja. Un hito relevante en este contexto fue el anuncio por parte de Micron, uno de los gigantes del sector, sobre el cese de la venta de productos de consumo bajo la marca Crucial, lo cual se interpretó como un alejamiento de las necesidades de los consumidores individuales. Según Micron, este movimiento se justificó por la necesidad de enfocarse en satisfacer la demanda explosiva de los centros de datos.
Desde una perspectiva más amplia, el vicepresidente de marketing de Micron argumenta que el mercado ha experimentado un cambio significativo en su escala debido precisamente a la expansión del segmento de centros de datos, los cuales han llegado a representar hasta un 60% del total del mercado. Este crecimiento ha tensionado la capacidad de producción, la cual se ve aún más limitada por la necesidad de variar la producción entre distintos tipos de chips para satisfacer las diversas demandas.
Micron también señala que la solución a la escasez no es simplemente construir más fábricas, ya que expandir la capacidad de producción es un proceso largo y complejo. La compañía ha iniciado la construcción de una nueva planta en Idaho, Estados Unidos, pero no se espera que entre en operaciones hasta mediados de 2027, con un impacto significativo en el suministro previsto para 2028.
A pesar de la desaparición de la marca Crucial en el mercado de consumo, Micron asegura que continúa abasteciendo a grandes fabricantes de PC y dispositivos móviles a través de canales OEM, lo que significa que su memoria aún llega a los consumidores, aunque de manera menos directa.
En resumen, la problemática de la escasez de memoria RAM y el aumento de precios es multidimensional, involucrando un cambio en la demanda hacia los centros de datos impulsados por el desarrollo de la IA, dificultades en la adaptación rápida de la capacidad de producción, y desafíos en la gestión de las expectativas del consumidor. Micron sostiene que hasta que no se completen los ciclos de ampliación de capacidad y adaptación a las nuevas necesidades del mercado, la escasez y los precios altos seguirán siendo una realidad con la que los consumidores tendrán que convivir.
