En el contexto actual donde los gadgets de IA abundan pero pocos justifican su existencia más allá de ser una aplicación más, el Plaud Note Pro emerge con una promesa distinta. Su finalidad no es reemplazar al teléfono móvil sino especializarse en una tarea específica: grabar, transcribir y estructurar conversaciones. A pesar de la duda inicial sobre por qué no es simplemente una aplicación, el dispositivo busca validar su precio de casi 200 euros con una funcionalidad concreta. Ana Boria, de Xataka, lo puso a prueba en escenarios reales, revelando sus luces y sombras.
El gadget destaca por su diseño compacto y compatibilidad con MagSafe, indicando su intención de estar siempre disponible. La verdadera prueba de su valor llega en la grabación: en reuniones improvisadas y situaciones ruidosas, mostrando una notable capacidad de transcripción, aunque no exenta de errores menores. Más allá de la precisión, el Plaud Note Pro promete reconocer 112 idiomas, pero la evaluación se centra en su desempeño en español y su manejo de términos técnicos o nombres propios, además de subrayar las medidas de privacidad implementadas para proteger la información capturada.
No obstante, el dispositivo enfrenta limitaciones, como el sistema de minutos para grabaciones, que puede resultar insuficiente para usuarios con necesidades extensas de grabación, considerando el coste inicial del gadget y los planes de suscripción para obtener más tiempo de grabación.
La evaluación de Ana culmina destacando la especialización y simplicidad del Plaud Note Pro como sus mayores fortalezas, aunque no sin mencionar observaciones sobre la duración de la batería tras un uso intensivo. En resumen, el Plaud Note Pro se posiciona como una solución especializada relevante para ciertos usuarios, a pesar de las preguntas que surgen alrededor de la necesidad de un dispositivo dedicado frente a soluciones de software puramente aplicativas.
