YouTube ha empezado a llenarse de contenido generado por IA. España aparece en una posición inesperada

YouTube está experimentando un cambio notable en su contenido, según un análisis reciente. Este informe destaca un incremento en la cantidad de vídeos generados por inteligencia artificial (IA), con España liderando esta tendencia. Estos contenidos, denominados «AI slop», se caracterizan por su producción en masa, baja calidad, y están orientados más a la cantidad que al valor del contenido. Otro término relevante es «brainrot», que describe vídeos, tanto generados por IA como no, diseñados para captar la atención mediante estímulos repetitivos y sin una narrativa clara.

El estudio de Kapwing analizó los 100 canales de YouTube marcados como «tendencia» en diferentes países, identificó aquellos que se ajustan a la categoría de AI slop, y recolectó datos de visualizaciones, suscriptores e ingresos. España resalta por tener un número reducido de estos canales pero con una gran cantidad de suscriptores, indicando una concentración de audiencia en pocos perfiles.

Este fenómeno no sigue un patrón global uniforme; varía según el país, reflejando diferencias en el ecosistema de medios locales y las respuestas de los algoritmos de YouTube en cada mercado. Los contenidos generados por IA suelen presentar fórmulas reconocibles, como animales con rasgos humanos en situaciones cotidianas o fábulas, diseñados para captar la atención rápida del espectador.

La rentabilidad es un factor clave detrás de la proliferación de estos contenidos, permitiendo a los creadores reducir costes y experimentar con ideas, en un ciclo donde el algoritmo de YouTube juega un papel decisivo. Un experimento con una cuenta nueva de YouTube encontró que un 21% de los primeros 500 Shorts vistos eran contenidos de IA, mientras que un 33% podían categorizarse como «brainrot». Este dato sugiere que estos vídeos forman una parte significativa de la experiencia inicial en YouTube para usuarios nuevos. YouTube afirma que los vídeos de IA deben cumplir con sus normas, pero la falta de transparencia deja preguntas sin responder sobre cómo influyen estos contenidos en la plataforma.